
¿Qué está pagando tu sistema
para seguir funcionando?
Cuando la operación requiere un esfuerzo adicional, hay un costo ocurriendo que no se ve en los reportes.
Horas extra, retrabajo, fricción entre áreas, decisiones en pausa, desgaste del equipo.
La operación avanza,
pero el tiempo para decidir se acorta.
Cuando el día se concentra en resolver urgencias y rehacer el trabajo, la organización opera con poco tiempo para decidir.
Este costo suele pasar desapercibido en los reportes y se refleja más en repeticiones, fricción y decisiones que no avanzan.
Empecemos por una señal
Piensa en un caso reciente donde se requirió de un esfuerzo adicional para que la operación pudiera avanzar
Describe lo que pasa en la operación. Evita nombres y culpables.
¿Qué señal aparece con más frecuencia?
Dos causas frecuentes detrás de una señal que insiste en aparecer
Puntos críticos de continuidad
Las partes clave solo funcionan con ciertas personas; su ausencia genera inestabilidad.
¿Qué parte del trabajo se detiene cuando alguien falta?
Momentos en modo urgencia
La presión altera prioridades sin pensar, limitando entender el origen de las urgencias
¿Qué urgencia sigue regresando aunque ya se haya resuelto?
Al nombrar correctamente la señal,
la conversación cambia.
Una señal clara no soluciona el sistema, pero sí cambia las decisiones que pueden tomarse.
Criterio compartido
Menos conversaciones sin propósito y más claridad en el proceso.
Decisiones con seguimiento
La decisión permanece y la conversación no vuelve al inicio
Fricción reducida entre áreas
La señal pasa de ser una postura individual, a convertirse en un acuerdo compartido.
Condiciones para decidir con claridad
Para que un espacio de decisión funcione, hacen falta acuerdos simples que eviten que la conversación se transforme en control o defensa.
Señal verificable
Identifica una situación repetida en la semana.
Lenguaje de operación
Describir lo que pasa, sin buscar culpables.
Acuerdo de seguimiento
Se define qué se hará y cuándo se revisará.
